poesía: Te debo parís en primavera

Te debo París en primavera

las calles que paseé sin ti

llenas de ambulantes y vendedores

de mil y un quesos diferentes.

Te debo el Museo de Louvre

salones llenos de arte

y yo con un café de denso en mano

solo soy digno de admirarte.


Te debo una cena en el Batobus

por el Sena y sus puentes iluminados.

Las tardes en cualquier bazar

del lado izquierdo de Notre-Damme.


Te debo un paseo por el Sacré Coeur,

un aperitivo en Montparnasse

y perdernos por el metro

como dos bailarines de jazz.

Te debo la lluvia sobre Montmartre

los pintores en la plaza

y los retratos que nunca pedimos.

Te debo los Jardínes de Luxemburgo

las sillas verdes bajo los árboles

sus senderos y sus estatuas

y pasear de la mano en sus andenes.

Te debo la sombra de la Torre Eiffel

cuando la tarde empieza a caer

y esperar el brillo de sus luces

como quien espera volver a creer.

Te debo París en primavera,

porque estuve allí sin tus ojos

y la ciudad nunca estuvo completa.


por Castor

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